En el motor es muy importante mantener controlada su temperatura de funcionamiento y mantenerla constante. Cuando esto no se consigue, las causas pueden estar enmarcadas dentro de las fallas comunes en el sensor ECT o sensor de temperatura del refrigerante.
Este sensor actúa como señal de partida para activar una serie de acciones dentro del funcionamiento del motor para mantenerlo a la temperatura correcta y optimizar su funcionamiento, puntos que le explicaremos más adelante en el presente artículo.
Te explicaré de manera sencilla, pero completa, de qué se trata este sensor, su funcionamiento, dónde se ubica, sus fallas más frecuentes, cómo saber cuándo está fallando, su limpieza y cómo probarlo. Espero encuentres útil el presente contenido.
¿Qué es el sensor ECT?
Un sensor ECT (Engine Coolant Temperature – Temperatura del refrigerante del motor) es un dispositivo cuya punta está en contacto directo con el refrigerante para suministrar información sobre la temperatura de operación del motor de un automóvil.
La ECU o unidad de control del motor (Engine Control Unit) envía un voltaje de referencia de generalmente 5 voltios al sensor ECT y monitorea constantemente las señales que este emite en forma de resistencia.
El sensor de temperatura ECT es un termistor, es decir, su resistencia varía con la temperatura y este caso es con un coeficiente de temperatura negativo.
Esto es que a mayor temperatura del motor del vehículo que sea captada por el sensor, su resistencia interna disminuye y al contrario, si la temperatura del motor es baja, su resistencia aumenta.
La unidad de control o ECU evalúa estos valores de voltaje que están directamente relacionados a su vez con la temperatura del refrigerante, es decir, bajas temperaturas devuelven voltajes altos, altas temperaturas devuelven voltajes bajos.
En función de los voltajes de respuesta que obtiene del sensor, la ECU los convierte en un indicador, calculando el de temperatura del refrigerante y por ende del motor.
Basándose en esto, la ECU hace los ajustes necesarios controlando el tiempo de inyección, la mezcla de combustible y el tiempo de duración del encendido y además controla el encendido o apagado del electroventilador del radiador.
Ubicación del sensor ECT
Antiguamente, el sensor ECT o de temperatura del refrigerante estaba montado directamente en el tanque o en el tubo de salida del radiador y se usaba para encender el electroventilador.
Ahora, en cambio, en los automóviles modernos se pueden encontrar junto a la carcasa del termostato y conectados mediante uno a cuatro cables directamente a la ECU del automóvil para medir la temperatura del refrigerante.
Actualmente, casi todos los vehículos tienen un par de sensores ECT con la finalidad de suministrar la información correcta y precisa a la ECU del automóvil. Estos se pueden encontrar instalados en diferentes lugares dependiendo de la marca y modelo del mismo.
El primer sensor ECT está, como dije anteriormente, en la carcasa del termostato y el segundo se encuentra en el tubo de salida del radiador.
El sensor ECT primario o sensor 1 es el que se encuentra ubicado en el pasaje del fluido refrigerante justo al lado o dentro de la caja del termostato del bloque de cilindros o la culata.
La culata es la pieza que cierra la abertura superior de los cilindros en un motor de combustión interna y la sella de tal manera que forma la cámara de combustión donde se mezclan el aire y el combustible para generar la combustión.
El sensor ECT secundario o sensor 2 no es muy común y su ubicación es diferente dependiendo del modelo y marca del vehículo. Pero cuando este sensor está presente se ubica en la salida del tanque del radiador, ya que allí suelen producirse fugas del refrigerante.
Este sensor ECT secundario funciona conjuntamente con el sensor ECT primario para que el funcionamiento del automóvil sea óptimo y eficiente, y suministrar una lectura del fluido refrigerante a la ECU con mayor precisión, evitando el posible recalentamiento del motor.
Fallas comunes del sensor de temperatura ECT
El sensor ECT puede dañarse con el tiempo al igual que cualquier otro componente del vehículo, y cuando esto sucede ocasiona varios problemas relacionados con el funcionamiento del motor.
Te recomiendo entonces inspeccionar el automóvil de inmediato para evitar daños graves en su motor.
Al fallar el sensor de temperatura ECT se activa la señal luminosa de revisión de motor en el tablero conocida como “check engine”, siendo este el más común de los problemas con este sensor.
También puedes notar signos como un consumo de combustible mayor del normal o que no funcionan los electroventiladores.
Otro de los problemas frecuentes es cuando el sensor tiene una mala conexión en el conector o en el arnés del cableado, lo que provoca interrupciones en la señal a la ECU y este establece la falla. Esto origina la lectura errática del indicador de temperatura.
A pesar de que los anteriores síntomas son los más usuales, no son todos. Más adelante te detallaré una lista más completa de los síntomas frecuentes que le indicarán la falla de un sensor ECT.
Soluciones a la falla del sensor ECT
Cuando se trata de problemas con el sistema de enfriamiento, lo primero que debes verificar es el nivel del líquido refrigerante, ya que, como la punta del sensor ECT debe estar sumergida en él, un bajo nivel de líquido haría fallar la señal del sensor.
También debes revisar sus clavijas para revisar que se encuentren en buen estado y no presenten corrosión, además de revisar su conector y el arnés de los cables.
Ahora bien, si tu vehículo ha sido diagnosticado con un sensor ECT defectuoso, debes repararlo inmediatamente y evitar conducir, ya que originaría problemas graves para el motor.
Esos problemas son la falla en la junta de la culata, deformación de la culata o falla del bloque de motor, muy costosas de reparar. Te recomiendo dejar de conducir cuando hay problemas en el sistema de enfriamiento, más si estos emplean materiales de fundición modernos en el motor.
Un sensor ECT puede durar hasta 160.000 kilómetros, de allí en adelante comienzan a generar fallos que justifican su remplazo. Si no se ha mantenido adecuadamente el sensor y se origina corrosión y otros daños, es mejor remplazarlo antes.
¿Cómo saber si mi sensor ECT está fallando?
1. Comprobar la luz del motor: si la ECU detecta algún problema con el circuito del sensor, encenderá la luz de verificación de motor, lo que señala que el vehículo debe ser inspeccionado.
2. Pobre kilometraje: cuando falla el sensor ECT puede generar una falsa señal a la ECU, lo que origina una mezcla incorrecta haciendo que se gaste más combustible.
Un ejemplo de esto es que el sensor defectuoso señala que el motor está frío cuando no es así y se inyecta más combustible del necesario realmente para calentarlo.
3. No encienden los electroventiladores: el funcionamiento de los electroventiladores es controlado por el sensor ECT en algunos vehículos.
Usualmente, disponen de dos sensores de temperatura para los ventiladores. Ahora bien, si su automóvil posee un solo sensor, su falla puede causar que los electroventiladores no arranquen.
4. Humo negro saliendo del escape: la ECU puede enriquecer una mezcla de combustible hasta dificultar el proceso de combustión si el sensor ECT está defectuoso. Un exceso de combustible se quemará en el escape generando humo negro.
5. Arranque difícil: una señal errada por un sensor ECT fallando puede causar que la mezcla aire/combustible sea defectuosa al momento crítico de arrancar el automóvil.
6. Sobrecalentamiento del motor: la ECU se encarga también de controlar los electroventiladores, pero si se recibe una señal falsa desde el sensor ECT es posible que no encienda provocando que se caliente el refrigerante.
7. Mal ralentí: por ser sensible a las mezclas incorrectas aire/combustible cuando funciona a baja velocidad o ralentí, cuando falla el sensor ECT el motor vibra o se agita provocando otras pérdidas de potencia y comportamiento extraño.
8. Mal rendimiento del motor: el rendimiento del motor cae drásticamente como consecuencia de una mezcla de aire/combustible defectuosa por causa de la falla del sensor ECT.
¿Cómo limpiar el sensor ECT?
Una de las cosas que suceden con el tiempo es que los conectores del sensor ECT se corroen con el tiempo. A pesar de que cuando un sensor se daña se recomienda remplazarlo, aquí te expongo un proceso sencillo de limpieza del conector.
Previamente, hay que drenar el refrigerante para evitar que, cuando se retire el sensor, el líquido salga disparado.
Una vez ubicado dónde se encuentra el sensor, como te expliqué anteriormente, hay que quitar el anillo metálico en forma de U que ayuda a enganchar el conector en el sensor.
Cómo es una pieza muy elástica debe hacerse de manera precisa para evitar que se extravíe dentro de los rincones del motor, sería muy difícil de encontrarla.
Una vez separadas las dos partes del conector, hay que limpiar las dos piezas metálicas o clavijas macho y las dos hembras de los conectores.
Se puede usar alcohol u otra solución limpiante de contactos eléctricos, o usar incluso una lima de uñas delgada o lana de acero fina.
Para conectar de nuevo el sensor, invierte el proceso y vuelve a sujetar el anillo en U con sumo cuidado.
¿Cómo probar el sensor ECT?
Hay que tener en cuenta que la mayoría de los problemas con el sensor ECT son frecuentemente debido al cableado o conectores sueltos o corroídos. Por eso, una inspección visual al sensor a veces te revelará cuál es el problema.
En la mayoría de los casos la única manera de saber si el sensor ECT está bueno o malo es midiendo su lectura de resistencia y de voltaje.
Verificar en el arnés del cableado del sensor
Esto te permitirá verificar si el arnés que recibe las señales presenta alguna falla en la transmisión de la señal a la ECU. Esto descartará cualquier cableado defectuoso:
1. Saca el arnés conectado al sensor para revelar el punto de conexión entre el arnés y el conector.
2. Gira la llave de encendido sin encender el motor.
3. Conecta el cable rojo del multímetro al terminal 2 del sensor y el cable negro a tierra, que puede ser cualquier superficie metálica del bloque.
4. Si el multímetro da como lectura un máximo de 5 voltios, quiere decir que el arnés no tiene ninguna falla.
Prueba de resistencia
1. Comienza con un motor frío, con el contacto cortado desconecte el conector del cableado del sensor ECT.
2. Conecta un ohmímetro a través de las terminales del sensor.
3. Mide la resistencia del sensor y tome nota.
4. Vuelve a conectar el conector del cableado al sensor.
5. Arranca y haz funcionar el motor dos minutos y luego apágalo.
6. Desconecta el arnés del cableado del sensor y tome lectura del ohmímetro a través de los terminales del sensor.
7. Compara ambas lecturas. Si hay una diferencia menor a 200 ohmios, el sensor está dañado.
Prueba del voltaje
1. El voltaje referencia del sensor desde la ECU debe ser 5 voltios.
2. La señal de retorno de voltaje debe estar entre 3 y 4 voltios con el motor frío.
3. Este valor debería disminuir gradualmente a 2 voltios o menos a medida que el motor alcanza su temperatura operativa normal.
4. Si no hay cambio en la señal de retorno, quiere decir que el sensor está dañado.
Conclusión
El sensor ECT es un componente de importancia vital en el funcionamiento del motor de tu vehículo, por lo que te recomiendo verificar visualmente su buen estado y conexión, y estar atento a cualquier síntoma de mal funcionamiento que he descrito aquí.
Cuando se ha determinado que el sensor está dañado, lo recomendable es remplazarlo para evitar males mayores a tu vehículo. Si bien su limpieza puede ser una medida preventiva, su cambio garantiza el funcionamiento correcto del motor.
El uso del refrigerante correcto y revisar siempre que su depósito tenga el nivel correcto te garantizará que el sensor tenga su punta sumergida en el líquido para emitir la señal correcta de temperatura.
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