Seguramente viste la saga Rápidos y Furiosos, con espectaculares maniobras cuando los conductores toman curvas a gran velocidad, con mucho humo proveniente de sus ruedas traseras al derrapar mientras aceleran sin cesar llamadas drift, pero ¿Qué es el drift?
A continuación te diré qué es, introduciéndote un poco más en esa modalidad tan emocionante que forma parte del mundo del automovilismo actual.
¿Qué es el drift?
Este deporte se centra
en una técnica de conducción muy particular, el derrape, el cual consiste en
utilizar el sobreviraje para hacer que el auto pase ladeado en las curvas a
alta velocidad, mientras el piloto controla totalmente su automóvil.
La emoción intrínseca
de superar una curva con el vehículo totalmente de lado, girando el volante en
dirección contraria a esta mientras se regula la aceleración, no tiene igual,
no obstante sea la forma más rápida o no de conducir en una pista de carreras.
¿Dónde se inventó el drift?
Según la leyenda, el
drift se originó en Japón en la década de 1960 como técnica de conducción para
acelerar en las curvas en otros deportes a motor, y en las carreras de montaña
muy populares en este país asiático.
En estas, a menudo los
pilotos deslizaban sus coches en las peligrosísimas curvas de las carreteras de
montaña para realizar un descenso más rápido.
Pero, el derrape como
disciplina de carreras se inició con Kunimitsu Takahashi, un ex piloto de
motociclismo que incluso participó en la Fórmula 1, famoso en las carreras de
turismo japonesas donde se destacó por su particular estilo de manejo.
Este se basaba en
aprovechar el radical sobreviraje de su coche, considerado en aquellos tiempos
como demasiado arriesgado, haciéndolo derrapar a altas velocidades en las
curvas, logrando con ello obtener numerosos triunfos en dichas carreras.
Pero, el encargado de
popularizar el derrape fue Keiichi Tsuchiya, quien adopto este estilo de manejo
en las carreras de turismos, y dándose a conocer en 1987 por medio de los
videos donde conducía derrapando su Toyota Corolla Levin en carreteras de
montaña.
En la década de 1990, el derrape era algo común en las carreras japonesas y, en el año 2000, en Japón se llevó a cabo la primera competencia oficial de derrape, el D1 Grand Prix o D1GP.
Posteriormente, el
derrape se trasladó a Occidente y particularmente, hacia el oeste de Estados
Unidos, donde se estableció como parte de la cultura del automóvil,
especialmente en el sur de California.
¿Cuáles son las características de un coche
drift?
Para esto, el coche
básico de drift debe contar con:
Tracción trasera: Es primordial contar con un vehículo con mayor potencia en las ruedas traseras, con disposición FR o un 4WD cuya distribución de potencia vaya hacia las ruedas posteriores. Asimismo, si no lo trae de fábrica, debes incluirle un diferencial autoblocante.
Centro de gravedad bajo: Para las maniobras del drift son los más adecuados, ya que proporcionan mayor estabilidad. Si tu coche no es así, debes realizar esta modificación en tu auto.
Suspensión modificada: Más importante que la potencia, en el drifting lo es la suspensión, donde es importante endurecerla para que soporte mayor exigencia y lograr un mayor agarre al asfalto. También se deben cambiar muelles y amortiguadores.
Sistema de frenos modificado: Puedes reemplazar las pastillas de frenos de fábrica por unas de uso intensivo, y utilizar un líquido de frenos que resista altas temperaturas.
Neumáticos con mayor subviraje: Se puede reducir la presión en los neumáticos para obtener mayor adherencia, con cuidado de no provocar un viraje errático y peligroso, o usar, en cambio, neumáticos deportivos de alto performance.
Asientos seguros: Solo los asientos deportivos de cubo tienen la sujeción necesaria que te permitirán hacer las maniobras del drift, manteniéndote estable y seguro.
¿En qué consiste la competición del drift?
Como suele ocurrir en cualquier deporte, el derrape alcanzó un nivel en el que los pilotos querían poner a prueba sus habilidades en competición. Las competiciones profesionales de derrape son muy emocionantes, con las carreras más electrizantes que verás.
Pero a diferencia de
otras disciplinas del automovilismo, en el drift no cuentan ni la vuelta más
rápida, los tiempos de etapa ni la ubicación en la pista para el puntaje
general.
Para calificar el
desempeño en el drift, por lo general se utilizan tres jueces, los cuales
evalúan tanto las carreras de clasificación como las finales de un evento de
derrape en función de cuatro criterios básicos:
La velocidad y la
fluidez: Cuanto más
rápido y fluido se corre un derrape, más puntos obtienes.
El ángulo de
deriva: Cuanto mayor sea
el ángulo, más puntos logras. Aquí se requiere un buen instinto, porque si
el ángulo es muy bajo, apenas te darán puntos. Si el ángulo es demasiado
alto, el coche disminuirá su velocidad restándote puntos.
La línea de
carrera: Antes de la
carrera, los jueces notifican a los pilotos cuál es la línea ideal de la pista,
donde ciertos puntos deben abordarse, ya sea con la parte delantera o con
la parte trasera.
Cuanto más preciso sea
el piloto para ceñirse a esta línea, mayor puntaje logrará.
El estilo: Este es el criterio más importante al momento de
derrapar, ya que evalúa con qué precisión se inicia el derrape, si tienes
que hacer correcciones a menudo o si sueles conducir a máxima potencia.
Las batallas gemelas
Dentro del drift, las
llamadas batallas gemelas son la disciplina suprema de los deportes de derrape,
donde dos pilotos están en la misma pista simultáneamente.
Se dan dos vueltas, en
cada una de las cuales un vehículo va en cabeza, llamado también líder y el
otro detrás, denominado perseguidor.
En las batallas
gemelas, la evaluación se basa en los cuatro criterios anteriores, en los que
el líder debe conseguir el mayor puntaje posible.
Se agrega una calificación de proximidad adicional para el perseguidor, donde los jueces se aseguran de que este permanezca lo más cerca posible del coche que está delante sin tocarlo.
¿Cómo hacer drift con tu coche?
Paso 1: Dirígete hacia una curva a aproximadamente 48 km/h, la velocidad ideal para deslizarse en la curva. Si tienes un cambio de marchas manual, pon el automóvil en segunda y acelera el motor hasta 3000 RPM.
Si vas muy
rápido, puedes perder el control durante el derrape, y si vas más lento que
esto, es probable que no tengas suficiente velocidad para superar completamente
la curva.
Paso 2: Tan pronto como ingreses a la curva, comienza a girar
hacia ella. Gira la rueda suavemente y sin mucha fuerza, preparándote
para derrapar, pero aún no estás listo para comenzar. Mantén el coche cerca
de la parte interna de la curva por ahora.
Paso 3: Gira
el volante hacia la esquina mientras aplicas el acelerador, intentando hacer ambas cosas simultáneamente. Pisa con fuerza el
acelerador y gira el volante con fuerza a su vez.
Si el
movimiento fue exitoso, sentirás que tu coche comienza a deslizar a medida que
las ruedas traseras pierden tracción. Ahora, si tienes dificultades para
iniciar el derrape, usa el freno de mano o el embrague.
Paso 4: Aléjese
de la curva para comenzar a derrapar en la curva, haciéndolo rápido para mantener el control de tu coche. Si
tienes éxito, el automóvil señalará hacia donde irá.
Recuerda
girar fuertemente el volante para enderezar el coche y continúa pisando el
acelerador para tener aún más aceleración. Si no aplicas la fuerza suficiente,
la parte trasera del auto se doblará completamente y hará sigas derrapando.
Paso 5: Endereza
el coche una vez que salgas de la curva. Suelta el acelerador para disminuir la velocidad,
y a medida que tu coche comienza a estabilizarse, gira gradualmente la
rueda hacia la curva, concentrándote en mover el coche hacia donde deseas
ir.
Una vez que
la parte delantera del automóvil sale de la curva, comienza a conducir hacia la
carretera. Tan pronto como el automóvil esté estable, pisa el acelerador
para alejarte.



Comentarios
Publicar un comentario